domingo 8 de junio de 2008

"Una visión Filosófica del Aborto"


La realidad del aborto, como todos sabemos, se basa en la decisión de la madre sobre el feto humano, que no es más que una cuestión de valor, porque lo que se pone sobre la palestra en esta discusión es el valor de la madre sobre el valor del nonato. Pero, sobre todo, la realidad del aborto se basa en la no consideración del nonato como persona, por lo menos, hasta que no supere unas pocas semanas de vida. Cuestión ésta en la que tampoco se ponen de acuerdo los expertos.

Un nonato es ya un ser, o ¿hay alguien que pueda decir lo contrario? El feto humano pertenence al ámbito del ser, a la existencia. Incluso, el embrión humano pertenence ya al ámbito de la existencia. No es una idea, un concepto o un deseo. Es un ser en los inicios de la vida, pero que ya es vida. De ahí la imposibilidad de defender la idea de que el feto o el embrión "no sean nada" o que se les sitúe a la altura de un objeto manipulable y controlable por nosotros.

Negar el "es" de la existencia del embrión y el feto humanos, supone admitir que lo que existe, no existe y negar que algo es, es propio de mentes esquizofrénicas o de intereses que, sabidamente, corren parejos al control de la especie humana y su dominación.

Las diferentes opiniones con respecto a este tema se basan en la confusión de dos planos bien distintos, la voluntad y lo dado, lo que queremos y lo que de hecho sucede en la realidad. Algunas veces estos dos planos pueden coincidir, sobre todo, en cuestiones de índole ideológica, pero en la intención del aborto, éstos no pueden estar más separados, porque en la realidad el aborto subyace una voluntad que niega la realidad dada de hecho, de ahí la consideración del feto humano como algo inerte y desprevisto de la dignidad de persona.

La cuestión no es si el embrión humano es persona o no lo es, porque esto no deja de ser una artimaña, unas veces inventada, otras impuestas desde los voceros sociales, para justificar el tratro de objeto dado al nonato de pocas semanas de vida, precisamente porque ya es una vida, aunque se encuentre en sus inicios.

La cuestión tampoco es el valor, si una madre vale más que el feto, o al revés, o si las razones de la madre valen más que las razones por las que el feto humano debería nacer. La ley, a día de hoy, está planteada según esta cuestión de valor porque otorga a las consecuencias de la maternidad más valor que a la propia vida del recién nacido, cuando, una existencia no puede, en ningún caso, valer más que otra. La existencia, la vida se da ya de por sí y, por tanto, tratar de valor a una madre o su nonato no tiene sentido alguno. ¿Vale más un banquero neoyorquino que un joven de un poblado marginal? ¿Vale más la madre que su hijo?

El tema en cuestión es que la vida, aún en sus primerísimas fases, ya ha comenzado y es independiente, incluso dependiendo totalmente de la madre para su supervivencia. La vida en el vientre materno ya es una vida y el aborto significa hacer desaparecer aquello que ya existe, independientemente de las consecuencias morales que se desprendan de este acto. Se querra extirpar del nonato cualquier referencia a la persona o restarle importancia con respecto a su valor, pero lo que no se puede negar que esa vida ya es vida, ya es un ser, ya es, ya existe. Por eso es imposible decir que son unas células o cualquier otro grotesco eufemismo. No es una potencia al estilo aristotélico, es ya un acto, y un acto radical, una vida radicalmente fundamental, única y necesaria.

SACADO DE : http://gaudentesinspe.blogspot.com

jueves 20 de marzo de 2008

Edad Oscura: Vampiro / Juegos de Rol


Desde hace varios años me han atraído los juegos de rol...


(Quien no sepa que es un Juego de Rol, remitase a este link http://es.wikipedia.org/wiki/Juego_de_rol)


Bueno, Edad Oscura: Vampiro, es un gran juego, tengo el manual en el PC, pero estoy en proceso de compra del original *¬*. Antes, nunca había podido jugar con constancia o cuando quería comenzar no lo lograba, por no encontrar gente interesada en esto principalmente...

Ahora ya estoy decidido a jugar he introducirme de verdad en este mundo... Este juego en particular se trata sobre la leyenda de los Vampiros, estos se hacen reales y las narraciones transcurren en el periodo denominado Edad Media, donde los Cainitas (vampiros), son los amos y señores, con batallas territoriales con otros clanes de su estirpe, complicaciones políticas, sociales y religiosas, fantástico realmente. Uno puede tomar el papel de cualquier cosa, desde un cruzado a un mercader corrupto o un asesino del oriente, hay de todo simplemente.


QUIEN SEA DE CONCE Y QUIERA PARTICIPAR DE ESTO, ME AVISA =D


Saludos!

Raziel

martes 25 de septiembre de 2007

"Racionalismo"


Para algunos que me conocen, yo soy un gran seguidor del movimiento filosófico llamado "Racionalismo", bueno, para quienes no están familiarizados con el tema, dejaré una introducción a esto, para más adelante profundizar en mi postura respecto al tema...


El término “racionalismo” se usa comúnmente en la historia de la filosofía para designar una cierta forma de fundamentar el conocimiento: en esto hay 2 tendencias. Pensar que el conocimiento descansa en la razón, o que descansa en la experiencia sensible; así, puesto que valoraron más la razón que los sentidos, podemos llamar a Parménides, Platón, San Agustín y Descartes racionalistas; y podemos decir que Aristóteles, Santo Tomás y Hume, tienden al empirismo, dado el valor que dieron a la experiencia sensible o percepción.

Sin embargo, a pesar de que pueda recibir distintas acepciones y aplicarse en esferas distintas, el término “Racionalismo” se utiliza primordialmente para referirse a la corriente filosófica de la Edad Moderna que se inicia con Descartes, desarrolla en la Europa continental con Spinoza, Malebranche y Leibniz, y se opone al empirismo que en esta misma época tiene éxito en las Islas Británicas.

Los rasgos que mejor caracterizan al racionalismo moderno son los siguientes:

1. La tesis de que todos nuestros conocimientos acerca de la realidad proceden no de los sentidos, sino de la razón, del entendimiento mismo.
2. El conocimiento puede ser construido deductivamente a partir de unos primeros principios.
3. Los primeros principios del conocimiento no se pueden extraer de la experiencia empírica sino que se encuentran ya en el entendimiento: el innatismo de las ideas.
4. Consideración de la deducción y más aún de la intuición intelectual como los métodos más adecuados para el ejercicio del pensamiento.
5. La consideración de la matemática como ciencia ideal.
6. Reivindicación del argumento ontológico para la demostración de la existencia de Dios.
7. La apreciación optimista del poder de la razón, ésta no tiene límites y puede alcanzar a todo lo real.

domingo 2 de septiembre de 2007

"Exterminio 2" (28 Weeks Later)


Cansados de ver cine de terror que termina siendo de romance, mujeres gritando y asesinos en serie que aparecen de la nada?

Bueno, a llegado a mis ojos y mis oídos esta gran película, IMPERDIBLE >.<, sin duda, la mejor película de terror del último tiempo...

Mantiene una tensión increíble. Los primer 10 min. no dejan espacio para introducciones y crea un caos emocional desde el principio, cosa que otras películas del genero solo logran al final.
Que puedo decir de la fotografía, grandiosa, ver panoramas de Londres en ese estado. La música, es perfecta, fue un gran acierto utilizar la misma canción principal k en "Exterminio".
El film, es vertiginoso y extremadamente sangriento, bastante más que el primero. No nos dan lecciones morales de humanidad, ni personajes principales héroes, muestran simplemente la deshumanización real, nada de heroísmos absurdos.
Aunque no es algo que pueda pasar en la casa del lado, aún así, el pensar que pudiese ocurrir algo así es genial. Tiene un gran guión y algunas escenas estupendas, como cuando la cámara se pone en la mira nocturna de un rifle o la masacre con el helicóptero, notable.
Aunque el argumento no explica algunas cosas, son cosas que se pueden dejar pasar, puesto que no dan grandes explicaciones científicas, es algo más real, uno no siempre encuentra respuestas lógicas y exactas, menos en una película tan caótica, a si que se toma como parte de la película, no se hecha de menos mayores explicaciones.
A quienes quizá no les guste, es a los fanáticos del Gore en particulas, puesto que existen películas mucho más bizarras para sus gustos, pero para gente amante del cine de terror y de todos los estilos, es uan película exelente.

En resumen: Mucha sangre, infectados caníbales desenfrenados y en definitiva CAOS
Un Trailes

miércoles 4 de julio de 2007

Adán y Eva, ¿Son el origen de la humanidad?








El Génesis nos enseña que los primeros seres humanos tuvieron su origen en una primera pareja: Adán y Eva, ¿es inaceptable para la fe decir que la humanidad evolucionó de una forma animal inferior?
Estos seres "puente" entre ambos mundos -el del espíritu y el de la materia- tuvieron su origen en una primera pareja: Adán y Eva, según la enseñanza del primer Libro de la Biblia, el Génesis. Bueno, estupendo, pero entonces: ¿no venimos del mono como dicen por ahí?; ¿es inaceptable para la fe decir que la humanidad evolucionó de una forma animal inferior?


Aunque no es ésta la ocasión para un examen detallado de la teoría de !a evolución, podemos seguir un breve razonamiento sobre la teoría que establece que todo lo que existe -el mundo y lo que contiene- ha evolucionado a partir de una gran masa informe de materia inicial. "En lo que concierne al mundo mismo, el mundo de minerales, rocas y materia inerte, hay sólida evidencia científica de que sufrió un proceso lento y gradual, que se extendió durante un periodo muy largo de tiempo". En esta teoría no hay nada contrario a la Biblia o la fe.


Si Dios escogió formar el mundo creando originalmente una masa de átomos y estableciendo al mismo tiempo las leyes naturales por las que, paso a paso, evolucionaría hasta hacerse el universo como hoy lo conocemos, pudo muy bien hacerlo así. Seguiría siendo el Creador de todas las cosas. Todavía más: un desenvolvimiento gradual de su plan, actuado por causas segundas, reflejaría mejor su poder creador que si hubiera hecho el universo que conocemos en un instante. El fabricante que hace sus productos enseñando a supervisores y capataces, muestra mejor sus talentos que el patrón que tiene que atender personalmente cada paso del proceso. A esta fase del proceso creativo, al desarrollo de la materia inerte, se llama "evolución inorgánica". Si aplicamos la misma teoría a la materia viviente, tenemos la llamada teoría de la "evolución orgánica". Pero el cuadro aquí no está tan claro ni mucho menos; la evidencia se presenta llena de huecos y la teoría necesita más pruebas científicas. Esta teoría propugna que la vida que conocemos hoy, incluso la del cuerpo humano, ha evolucionado por largas eras desde cicutas formas simples de células vivas a plantas y peces, de aves y reptiles al hombre.

La teoría de la evolución orgánica está muy lejos de ser probada científicamente. Hay buenos libros que podrán proporcionar al lector interesado un examen equilibrado de toda esta cuestión. Pero para nuestro propósito basta señalar que la exhaustiva investigación científica no ha podido hallar los restos de la criatura que estaría a medio camino entre el hombre y el mono. Los defensores del evolucionismo orgánico basan su doctrina en las similitudes entre el cuerpo de los simios y el del hombre, pero un juicio realmente imparcial nos hará ver que las diferencias son tan grandes como las semejanzas.

Alcázar, J. El origen del nombre, Libros me, MadridM98ó. Arnaldich, L El origen del mundo y del hombre según la Biblia, Rialp, Madnd, 1972. Anisas, M. Las fronteras del evolucionismo, Libros me, Madrid, Is8s. Daliley, K Cronología del hombre fósil, Editorial Labor, Barcelona 19ó8. Palafox E. Evolución y Darwinismo, México, 1987.

Así pues, la búsqueda del "eslabón perdido" continúa. De vez en cuando se descubren unos huesos antiguos en cuevas y excavaciones. Por un rato hay gran excitación, pero luego se ve que aquellos huesos eran o claramente humanos o claramente de mono. Tenemos "el hombre de Pekín", "el hombre mono de Java", "el hombre de Foxhall" y una colección más. Pero estas criaturas, un poquito más que los monos y un poquito menos que el hombre, están aún por desenterrar (Trese). Y, aunque lo encontraran, para la fe no tendría mayor relieve. Dios pudo haber ido preparando el cuerpo del hombre por medio de un proceso evolutivo, si así lo hubiera deseado. Pudo haber orientado el desarrollo una determinada especie de mono hasta que alcanzara el punto de perfección que requería. Pero entones, al llegar a ese punto de perfección, Dios crearía un alma espiritual, la infundiría en ese cuerpo, y tendríamos el primer hombre. Sería igualmente verdadero el relato bíblico que Dios creó al hombre del barro de la tierra. La Iglesia no prohíbe, como comúnmente piensa, "que sea objeto de estudio la doctrina del evolucionismo, en buscar el origen del cuerpo humano en una materia viva preexistente". Pero la fe católica manda defender -estamos citando la Encíclica Hommo Generis de Pío XII- "que las almas son creadas inmediatamente por Dios. Por ser el espíritu de un orden absolutamente superior al de la materia el alma no puede "evolucionar" a partir del cuerpo, como tampoco puede heredarse de nuestros padres. Marido y mujer cooperan con Dios en formación del cuerpo humano. Pero el alma espiritual que hace de ese cuerpo un ser humano ha de ser creada directamente por Dios, e infundida el momento de la concepción en ese cuerpo recién formado. Seguirá la búsqueda del "eslabón perdido" y sean cuales fueren los resultados futuros, nosotros seguiremos tan tranquilos. Sabemos que, con toda verdad viene de Dios, no puede haber contradicción entre el dato la fe y el de la ciencia. Sea cual fuere el modo que Dios eligió para hacer nuestro cuerpo, es el alma lo que importa más. Es el alma la que alza d suelo los ojos del animal -de su pobre afán de alimento y sexo, de placer y huida del dolor-, es ella la que levanta nuestros ojos para que descubrimos la verdad inefable de nuestro destino eterno.




Por Ricardo Sada Fernández